“Mes lluny, Pioners, mes lluny”

Ya hemos hablado en nuestra web de Illegal Return, uno de los blogs sobre fútbol americano, más conocidos en nuestro pais. Jordi Piqué, su autor, escribe habitualmente sobre la NFL, con un estilo impecable, desde mi punto de vista, y una frecuencia poco habitual en nuestro mundillo (lo que hace que merezca aparecer en la sección de enlaces en la parte inferior de la página de inicio de nuestra web). Sin embargo de vez en cuando dirige su vista sobre lo que sucede aquí. Su primer artículo en esta linea “A solo un paso de tu casa” ya merecio una reseña y un enlace en nuestra web.

En esta ocasión nos hemos permitido reproducir el contenido íntegro de su nuevo artículo “Més lluny, Pioners, més lluny”. Porque nos toca muy de cerca y como forma de evitar que si algún dia desapareciese el blog, nosotros no pudieramos volver a leerlo. Muchas gracias Jordi.

Cuando uno pierde la final de la European Federation of American Football Cup, en casa, ante tanta gente y por un marcador tan abultado como el que ayer pudimos contemplar en el Complex Esportiu de l’Hospitalet Nord, corre el peligro sumirse en el desaliento y olvidar lo realmente importante de esta campaña. Aún así estoy convencido de que en las próximas horas, días o semanas, todos y cada uno de los miembros de los Pioners de l’Hospitalet, comprenderán la dimensión de la gesta lograda. Y así debe ser.

Recordarán cómo han luchado durante toda la temporada. De cómo combatieron en múltiples frentes. A lo que renunciaron para llegar hasta donde han llegado. Siempre de buena gana, apoyándose los unos en los otros. De sus sacrificios. De los duros entrenamientos a los que su head coach les sometía, siempre exigiendo más y más. De esos golpes que les han mantenido en el dique seco varios días. De la pasión que entregaron en cada partido. De las horas dedicadas a la confección del playbook, a la preparación semanal, al estudio del rival y a la motivación de sus huestes. Todo eso, señores, es mucho más importante que un marcador. Es algo por lo que todos deben de estar plenamente orgullosos: cabeza arriba!. Sí, de acuerdo, el trofeo viajará merecidamente hasta Thonon-les-Bains (Francia), pero nada ni nadie borrará los momentos vividos, con sus tristezas, instantes de duda, pero también con la emoción del triunfo, del trabajo bien hecho, de la fidelidad de aquel compañero que no podía seguir jugando pero que aguantó como un jabato, inmune al dolor, hombro con hombro en la trinchera. Y a vuestro lado, la buena gente del football que llenaba la grada. Aquellos que ayer nos dimos cita para apoyaros, aquellos que os animaron más allá de la derrota; nadie se movió, nadie abandonó su localidad. Ni un mal gesto hacia el rival, solo ánimos y ovaciones para todos vosotros, desde el principio y hasta el final. Eso es lo que cuenta y sois vosotros quienes lo hicisteis posible. Vuestro es el mérito.

Sé que es imposible hallar consuelo para un equipo que durante tantas semanas se ha dejado la piel en el campo. Pero recordad que las derrotas duelen, pero sanan. Y deben de dar más fuerzas para levantarse y seguir adelante. Solo los más valerosos guerreros tienen sus cuerpos plagados con esas heridas que les llevaron a ser mejores, que les empujaron a vencer sus miedos, a perdurar y, finalmente, tener el coraje para volverlo a intentar; una y otra y otra vez.

Este artículo es, antes que nada, un reconocimiento para los Pioners. Para todos. Desde el quarterback John White hasta el incansable Rafa Unamuno. También para el inmenso trabajo desarrollado por su coach, Teo Polanco, un entrenador como la copa de un pino. Pero también quisiera hacerlo extensivo a todos los que se parten el alma por y para este deporte, sea en la LNFA élite, LNFA masculino y femenino, y equipos de Flag. Para esa labor callada con equipos senior, junior, cadete, o infantil. Desde esos gigantes llamados Pioners, Osos o Firebats hasta los recién llegados Almogàvers de Salou. Gente, toda ella, que en silencio prefieren quemar sus horas libres entrenando, preparándose, buscando patrocinadores, persiguiendo a los ayuntamientos para que les faciliten las cosas, campos de juego, míseras subvenciones con las que mantenerse a flote. Porque en un país como este donde el football es un deporte minoritario, con una federación que hasta hace pocos meses estaba más sumida en luchas internas que en realizar un buen trabajo desde la base y, en mitad de una crisis económica que ha arrasado con todo, mantener un equipo de fútbol americano es un trabajo que requiere de innumerables sacrificios por parte de sus responsables y muy pocos momentos de gratitud.

Recordad compañeros que, como decía el poeta griego Konstantinos Kavafis en la magnífica versión de Lluís Llach “més lluny, sempre aneu més lluny“*.

* Cita en catalán. Su traducción al castellano es “Más lejos, siempre ir más lejos”.

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